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Inhuldiging Beatrix

La coronación de la Reina Beatriz

La Reina Beatriz y el Sr. Polak, alcalde de Ámsterdam, disfrutan de los fuegos artificiales sobre el río IJ que clausuran la ceremonia de la coronación.

Durante la Coronación del 30 de abril de 1980 hubo numerosos problemas, a pesar de todos los preparativos. Grupos de jóvenes insatisfechos aprovecharon la jornada para expresar su descontento con la escasez de viviendas, al grito de "si no hay viviendas, tampoco queremos reinas".

La agitación se hizo sentir ya desde el principio en Ámsterdam. Cuando la reina saliente y su hija aparecen en el balcón del Palacio del Dam poco antes de las once, les recibe una oleada de agitación. Se escuchan gritos y abucheos. La Princesa Juliana exhorta a la multitud a guardar silencio, pero es en vano. Una cacofonía de ruidos y gritos ahogan los discursos de la Princesa Juliana y su hija, sólo comprensibles para los micrófonos de la radio y la televisión.

Las revueltas exigen una modificación del programa. La Reina Beatriz y el Príncipe Claus no aparecen ante el pueblo en el balcón del palacio tras la ceremonia en la Iglesia Nueva, y se cancela el paseo en carroza por la ciudad. Por la tarde, el servicio de seguridad debe hacer uso de todos los trucos del oficio para conseguir trasladar a los distinguidos invitados desde el palacio hasta cuatro barcos de paseo en el río IJ, donde se celebra la fiesta de clausura.